En cierta forma, influenciados por la sociedad en la que vivimos, siempre que hablábamos de dietas u objetivos para adelgazar, nos venía a la mente el «pasar hambre» o incluso el «dejar de salir». Adriana nos demostró que no, más bien todo lo contrario. Todavía me acuerdo los primeros días de mi nueva forma de comer, donde incluso comía más que antes. Lo más sorprendente fue ver como, comiendo más pero mejor, el objetivo se iba alcanzando.
Realiza ejercicio durante al menos 30 minutos, todos los días. Practicar ejercicios de manera regular te permitirá quemar más calorías y mejorar la salud cardíaca y el metabolismo. Realiza ejercicios aeróbicos todos los días e incorpora un entrenamiento de fuerza de dos a tres veces por semana. Escoge una actividad que disfrutes para mantenerte motivado.[15]
Corta unas 5-6 cebollas muy finitas. En una sartén grande añade una cucharada de aceite de oliva y cuando esté caliente rehoga los calamares (solo para marcarlos, no deben cocerse). Cuando hayan cogido un poco de color retíralos del fuego. A continuación, en la misma sartén añades la cebolla, bajas el fuego, añades un poco de agua y sal y cueces a fuego lento. Cuando la cebolla esté prácticamente cocida y doradita añades los calamares y dejas cocer hasta que estos estén en su punto. En unos 5 minutos podrás servirlo. 
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