Prueba la dieta mediterránea si te gustan los pescados y los vegetales. La dieta mediterránea es un plan que permite mantener la pérdida de peso. Está basada en ingredientes tradicionales y estilos de preparación comunes en las regiones del mar Mediterráneo. Algunas investigaciones han demostrado que quienes realizan este plan de dieta logran reducir el riesgo de desarrollar cardiopatías, además de perder algunos kilos en poco tiempo y tener una figura más esbelta. Para comenzar, evita el pan y los alimentos lácteos y procesados. Crea tus platos con los siguientes alimentos:[11]
Calcula cuántas calorías debes consumir para perder peso. En primer lugar, descubre cuál es tu tasa de metabolismo basal (TMB); es decir, las calorías que necesitas para que tu cuerpo pueda funcionar correctamente. Luego, utiliza una calculadora en internet para descubrir cuántas calorías quemas a través de la actividad física. Por último, resta 500 por cada 500 g (1 libra) que quieras perder durante esa semana.[1]
Pon una cazuela en el fuego con 2 cucharas soperas de aceite y un ajo picado. Una vez esté el ajo pochado, añade un puerro cortado a trocitos y deja que se cocine unos minutos. Echa una patata troceada a dados y 7 espárragos blancos en conserva cortados por la mitad. Añade una pizca de sal, el agua de los espárragos y un poco de agua hasta cubrir las verduras. Deja que cocine a fuego medio y una vez esté la patata tierna, tritura hasta que quede una textura fina.
Sé realista en cuanto al tipo de ejercicio que puedas realizar al iniciar un programa nuevo. Si no tienes experiencia en el mundo de la actividad física, es poco probable que puedas esforzarte demasiado o entrenar durante mucho tiempo. Sin embargo, no es necesario realizar demasiado ejercicio para obtener resultados. Escoge una actividad que no presente muchas complicaciones, e incrementa la intensidad de manera gradual.[16]
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