Tenemos la idea de que quienes eliminan más calorías de su alimentación logran bajar de peso más fácilmente. Aunque esto puede ser cierto al inicio, cuando nuestro cuerpo se da cuenta de que le damos menos calorías comienza a acumular grasa para incrementar sus reservas de energía. Por ello, comer más acelera tu metabolismo, siempre y cuando elijas alimentos sanos y que aporten nutrientes.
Por ejemplo, quizás te guste comer palomitas de maíz en el cine, o sientas ganas de comer algo dulce después del trabajo. Para evitar la tentación, reemplaza estas comidas por alternativas que se adecúen a tu dieta. Por ejemplo, lleva al cine una opción más saludable, como palomitas de maíz sin azúcar, sal o mantequilla. También puedes comer un pequeño trozo de chocolate amargo por la tarde, en vez de consumir dulces o golosinas.
Sé realista en cuanto al tipo de ejercicio que puedas realizar al iniciar un programa nuevo. Si no tienes experiencia en el mundo de la actividad física, es poco probable que puedas esforzarte demasiado o entrenar durante mucho tiempo. Sin embargo, no es necesario realizar demasiado ejercicio para obtener resultados. Escoge una actividad que no presente muchas complicaciones, e incrementa la intensidad de manera gradual.[16]
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