Priorize as proteínas magras e os vegetais sem amido na hora de comer. Preencha ½ do prato com vegetais sem amigo, ¼ com proteínas magras e ¼ com cereais integrais ou vegetais com amido. Além disso, incorpore gorduras saudáveis, como azeite de oliva, abacate e alguns peixes à dieta. Na hora de lanchar, coma frutas, nozes, sementes e vegetais cortados.[4]
Mesomorfo – Dos três tipos, podemos dizer que o mesomorfo é aquele que tem a maior vantagem, já que reúne as melhores características para desenvolver um corpo magro e musculado. Os mesomorfos normalmente têm um aspecto atlético, muitas vezes mesmo com pouco treino. Os ombros são largos e são normalmente fortes. Ganham músculo facilmente e perder gordura também não é problema para o mesomorfo.
Practica ejercicios que requieran un esfuerzo de todos los grupos musculares. De esta forma, podrás trabajar todo el cuerpo y quemar más calorías con más músculos a la vez, como realizar varios movimientos en un solo ejercicio. Por ejemplo, combina un ejercicio de resistencia de brazos (como elevar las mancuernas por encima de la cabeza) con un ejercicio leve para las piernas (como trotar o andar en bicicleta).[19]
Más verduras y frutas. En cada comida empieza por un buen plato de verdura, preparada como más te guste. Come tanta como desees hasta sentirte satisfecho. El aporte de fibra de la verdura te hará sentirte saciado por más tiempo, impidiendo así que sientas hambre y piques entre horas. Complementa las comidas con huevo, pescado o carne magra, acompañadas siempre por ensalada.

Ha colaborado en calidad de redactora con varias agencias de marketing como Inbox Marketing Digital y Súmate Marketing Digital. Ha redactado artículos para las siguientes empresas y entidades educativas: Pymerang, JW Maxx Solutions, Washington University in St. Louis, Redlemon. Jobtonic, Creativa Edition, WYRAG Consulting. Actualmente, trabaja como SEO Content Manager en Pulpo Creatividad y DigitAll Business.

Evita las secciones del supermercado donde estén los alimentos más calóricos y tentadores. Lo mejor es limitarte al perímetro del mercado, que es donde suelen estar los alimentos frescos. Sin embargo, cuando realmente precises pasar por esta zona, aléjate de los elementos “enemigos”, como los dulces y los refrescos. Como dice el refrán, “Ojos que no ven, corazón que no siente”.[9]
Corta unas 5-6 cebollas muy finitas. En una sartén grande añade una cucharada de aceite de oliva y cuando esté caliente rehoga los calamares (solo para marcarlos, no deben cocerse). Cuando hayan cogido un poco de color retíralos del fuego. A continuación, en la misma sartén añades la cebolla, bajas el fuego, añades un poco de agua y sal y cueces a fuego lento. Cuando la cebolla esté prácticamente cocida y doradita añades los calamares y dejas cocer hasta que estos estén en su punto. En unos 5 minutos podrás servirlo.
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