Evita las secciones del supermercado donde estén los alimentos más calóricos y tentadores. Lo mejor es limitarte al perímetro del mercado, que es donde suelen estar los alimentos frescos. Sin embargo, cuando realmente precises pasar por esta zona, aléjate de los elementos “enemigos”, como los dulces y los refrescos. Como dice el refrán, “Ojos que no ven, corazón que no siente”.[9]
Realiza ejercicio durante al menos 30 minutos, todos los días. Practicar ejercicios de manera regular te permitirá quemar más calorías y mejorar la salud cardíaca y el metabolismo. Realiza ejercicios aeróbicos todos los días e incorpora un entrenamiento de fuerza de dos a tres veces por semana. Escoge una actividad que disfrutes para mantenerte motivado.[15]
Sé realista en cuanto al tipo de ejercicio que puedas realizar al iniciar un programa nuevo. Si no tienes experiencia en el mundo de la actividad física, es poco probable que puedas esforzarte demasiado o entrenar durante mucho tiempo. Sin embargo, no es necesario realizar demasiado ejercicio para obtener resultados. Escoge una actividad que no presente muchas complicaciones, e incrementa la intensidad de manera gradual.[16] 
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